Nota7.5/10 |
A favor+Divertido y satírico+La Banda Sonora +Jugabilidad muy lograda |
En contra-Tiempos de carga largos-Sencillo gráficamente |
México es un marco perfecto para una historia de mafiosos donde la venganza está en el centro del argumento. En el Distrito Federal están ocurriendo cosas muy extrañas. Un honesto policía que investiga la muerte de su padre encuentra pruebas que comprometen a los capos de unas cuantas de las peores bandas y éstos, no ajenos a dicha investigación, deciden ponerse manos a la obra. El pobre poli será apaleado y los capos creerán que todo está ya solucionado.
Que incautos estos capos, como todos deberían saber que en toda buena película siempre hay un poli bueno y un poli malo. El poli bueno tiene ética, sigue las reglas y es más ortodoxo en sus métodos. No obstante tiene su paciencia, como toda persona, y postrado en una silla de ruedas y mosqueado por la situación decide mover unos cuantos cables para que su hermano, violento y marrullero, pueda ejercer su derecho a ser el poli malo en esta película en la que nosotros tomaremos el rol del personaje más entretenido.
El poli malo. Bueno, es una forma de hablar ya que de policía no tiene nada. Él es el brazo duro de la ley, el respetado, el imperturbable y vengativo. Nada de ética, nada de moral. Él es su propia ley y actúa ya sea como juez o verdugo. En este caso, el poli malo saldrá de la cárcel en la que estaba gracias a la ayuda de su inestimable hermano con el único objetivo de solucionar lo que éste había empezado. Nosotros seremos él y sin ser policías ni ningún tipo de representante de la ley, tendremos que imponer la justicia de la calle para llevar a cabo nuestra venganza.
Por desgracia para todo ser viviente y en pro del entretenimiento consolero, las cosas se van a tener que solucionar por las malas y las balas correrán por doquier en una ciudad sin ley anegada de mafiosos, cacos y pistoleros. En Total Overdose tendremos toda una ciudad a nuestra disposición para desvelar la trama sobre la muerte de nuestro padre, ejercer nuestro derecho de venganza y de paso, pasarlo bien un rato haciendo perrerías por una basta ciudad donde la ley brilla por su ausencia.
Es el momento de sacarle el polvo a esa vieja botella de Tequila que nos espera en nuestro mueble-bar, servirnos unos cuantos chupitos de esa bebida espirituosa que nos arde por la garganta y coger nuestra recortada en forma de mando de consola para salir a las calles de México DF y, ha ritmo de rap latino, repartir mantecaos en demasía, cosa muy normal en estas fechas navideñas.
Nos encontramos ante un juego del estilo True Crime, pero versión latina. Pese a no ser la mejor definición del mundo, en este caso resulta tremendamente descriptiva ya que el juego mantiene un paralelismo bastante acentuado respecto al título mencionado. Nos encontramos ante un juego en tercera persona, en el que tendremos todo un basto escenario por recorrer (una ciudad entera) e ir realizando misiones encadenadas con el fin de ir desvelando la trama.
Esta ciudad es bastante extensa y el acabado gráfico que presenta no está nada mal. Encontraremos detalles por todas las esquinas que crucemos. Carteles luminosos, algunos graffitis, semáforos, coches, personas, etc. Todos ellos realizados de forma muy correcta, sin suponer un esfuerzo excesivo a nuestra PS2 y con el número justo y necesario de polígonos. Del mismo modo, las texturas cumplen con su función de forma también correcta, sin pecar de simplistas pero sin excederse, dando un acabado muy correcto pero modesto.
Los efectos de luz y el resto de efectos están bastante bien, sobretodo cuando se trata de explosiones, fogonazos y demás FX que intervienen en los tiroteos. Éstos últimos se convierten en autenticas delicias visuales cuando empezamos a disparar con todo nuestro arsenal de armas contra grandes cantidades de enemigos que también hacen lo propio contra nosotros. Si a estos festivales de disparo se les suma un interesantísimo “tiempo bala” que ralentiza el juego, el resultado es una delicia en todos los sentidos.
Los modelos de los personajes presentan un acabado muy bueno, con gran cantidad de personajes variados que hacen que no nos aburramos de verlos pasar. Encontraremos gordos, flacos, mujeres pechugonas, esmirriadas, enanos, etc. todos con atuendos también de lo más variado. Además, los movimientos están bastante bien conseguidos, sobretodo los del protagonista que no para de realizar saltos y piruetas durante el “tiempo bala”. Por desgracia no ocurre lo mismo con los coches, que también serán parte importante en el juego. Los automóviles que encontraremos, salvo algunas excepciones, serán todos muy parecidos y monótonos. Se salvan algunas furgonas cochambrosas y tractores que resultan deliciosas de conducir.
En resumidas cuentas, pese a no estar delante de un juego técnicamente potente, encontraremos un acabado nada desdeñable y bastante bueno. Lo único malo, los tiempos de carga que encontraremos entre los barrios y entre algunas misiones.
¡Por fín! Siempre he tenido ganas de poder disfrutar de un juego con la música que nos presenta Total Overdose. El rap se estila ahora más que nunca y sobretodo en los videojuegos de pandilleros y mafiosos. Pero bueno, el rap negro de EEUU cansa con tanto artista que va de malo y luego se sube a su limusina y se va de fiesta a los garitos más cool de NY. En Total Overdose encontramos un rap mucho menos famoso, pero de una calidad endiablada. Hablamos del Rap Latino, directo de America Central (no confundir con el Reggeton, por favor). Grupos como Cypress Hill o Delinquent Habits son exponente de este estilo y, por supuesto aparecen en Total Overdose. Música más marginal, rap más al viejo estilo, es lo que encontramos en esta BSO y queda genial con el estilo de juego y su contexto. Yo me levanto y aplaudo.
En lo referente a efectos de sonido no encontramos gran cosa a comentar salvo que todo está realizado de forma muy correcta. Se nota que se ha optado por realizar un buen trabajo en el apartado sonoro del juego de Eidos. Esta labor también la podemos advertir en las voces y en los diálogos, totalmente en castellano, que encontraremos durante toda la aventura y que nos alegrarán la partida, ya que aparte de contener grandes dosis de humor, no tendremos que hacer ningún esfuerzo en entenderlos.
Sin lugar a dudas, el punto fuerte del juego. Estamos ante un juego en tercera persona donde seremos totalmente libres de recorrer a nuestras anchas la ciudad en la que se desarrollará la aventura. La trama es algo que estará ahí durante el juego, nosotros como jugadores activos podremos decidir centrarnos en ella o en otras misiones de menor importancia que iremos encontrando en los diferentes barrios. A parte de esto, también podremos elegir darnos una tranquila vuelta por la ciudad en coche robado o liarnos a tiros con los viandantes que nos caigan gordos. Tú eliges.
Lo normal será, claro está, centrarse mínimamente en la trama y avanzar en la historia. Esta será la forma en la que más nos divertiremos y en la que podremos obtener más habilidades y armas. El juego incorpora algunos toques RPG en los que tendremos que ganar experiencia para incorporar nuevas habilidades o aumentar nuestra salud y “tiempo bala”. Así, con cada misión, iremos ganado una preciada experiencia que nos ayudará a solventar las siguientes misiones, progresivamente más complicadas.
La mecánica de juego es muy sencilla e interactiva, similar a la que encontramos en otros juegos excepto en el momento de apretar el gatillo. El juego incorpora el autoapuntado para realizar disparos que sino serían casi imposibles de realizar dado el frenetismo de la acción. De este modo al apuntar cerca de un enemigo la mira se centrará en él unos momentos, si no deseamos disparar contra ese objetivo solo tenemos que retirar el punto de mira de allí moviendo el stick. El resultado es muy bueno y pese a las reticencias de algún jugador respecto a este sistema de apuntado, al probarlo se darán cuenta de que está muy bien conseguido. Además gracias al “tiempo bala” que realizaremos en saltos espectaculares con piruetas el sistema de autoapuntado nos ayudará a acabar con muchos más enemigos.
Mientras más muertes consecutivas realicemos, mejor. Esta es la filosofía. Dependiendo de esto conseguiremos unos ataques devastadores y sumamente divertidos. Hablamos de los Movimientos Locos. Entre estos encontramos el Mariachi (Antonio Banderas total, con las fundas de guitarra descargando plomo sobre el enemigo) el Toro Bravo (arroyando a los enemigos a golpe de envestida), la Pistola de Oro (certeros tiros entre ojo y ojo) y muchos más movimientos que conseguirán arrancar una sonrisa de nuestra boca.
Como podéis ver, el juego no tiene desperdicio ya sea por su jugabilidad endiablada o por su sentido del humor. Lo cierto es que aún me quedan muchas cosas por explicar, pero prefiero que las descubráis vosotros mismos. Total Overdose es una caja de sorpresas y merece la pena jugarlo. Hacer caso a estas palabras.
No es una obra maestra, no es lo mejor de su género, ni tampoco será recordado por siempre en la historia del videojuego. Eso sí, ofrece algo que no todos pueden ofrecer. Diversión y picardía en su estado más puro. Si tienes ganas de divertirte sin complicaciones, de pasar un buen rato sin quebraderos de cabeza y echar unas carcajadas al aire, prueba el título de Eidos y Deadline Games, te aseguro que no te sentirás defraudado.
En Yahoo! Juegos hay mucho más:
» Blog de juegos: Línea directa con los expertos. » Mira vídeos de juegos: Mass Effect y muchos más... » Descarga videojuegos: Painkiller, Tomb Raider o Prey. » Ultimos especiales: Singstar Next Gen, Trauma Center y más. |
Artículo provisto por 
Más en Canaljuegos: Foros.
|