Nota7.5/10 |
A favor+ Las armaduras de Oro+ La ambientación, en todos sus sentidos + Totalmente fiel al espíritu de la serie + Las novedades que incorpora en jugabilidad |
En contra- Gráficamente un tanto pobre- No está doblado al castellano - Los combates se deben pulir un poco |
Cuanto tiempo hacia que no sabía nada sobre esta serie. Cuanto tiempo hacia que no tenía yo recuerdos conscientes sobre lo que habían representado Los Caballeros del Zodiaco para mi. Era como si el olvido se hubiera llevado esos recuerdos, como una amnesia temporal que hubiera dejado esas sensaciones de infante en desarrollo en un rincón olvidado de mi consciencia.
Tan solo era un niño cuando comencé a devorar las aventuras televisivas de esos personajes que vestían armaduras bastante ceñidas a sus andróginos cuerpos (lo cierto es que siempre les vi un poco de pluma, todo sea dicho). Golpes espectaculares, peleas eternas entre luchadores, violencia poco concebible hoy en una serie de dibujos animados para niños (la doble moral de salvar a los niños de la maligna televisión) y un trasfondo lleno de mitología griega (En el fondo también contenía algo de cultura, ¿quién quiere más?). Pasados los años, la serie dejó de emitirse y mis recuerdos sobre ella se fueron quedando debajo de las montañas de información que recibe la mente de un niño.
Hasta ahora poco hemos hablado del juego. Esta especia de prólogo os servirá para entender cual fue mi reacción al enterarme de la existencia de un juego sobre los caballeros del zodiaco. Exacto, mi reacción fue clara y contundente: lo quiero y lo quiero ¡ya!. Todos esos recuerdos, todas esas aventuras olvidadas florecían de nuevo en mi cabeza y al igual que con DBZ Budokai 3, necesitaba jugar a ese juego. Sed impulsiva de videoadicto. Todo buen jugador la ha notado alguna vez.
La historia del juego de BanDai nos trasporta a la que fue posiblemente la batalla más interesante de toda la serie. La confrontación entre los Caballeros de Bronce, abanderados de la nueva Atenea, y los Caballeros de Oro, los 12 guerreros elegidos, guardianes de las 12 casas del Zodiaco. El maligno Pontífice los controla y nuestros héroes Seiya, Shiriu, Hyoga, Shun e Ikki deben vencerles para salvar la vida de su Diosa reencarnada en una bella chica. Toda nuestra aventura, al igual que en la serie, estará rodeada de ininteligibles conversaciones sobre lo poderoso que es cual, lo divino y místico que es pascual, y demás parafernalia místico-filosófica (el séptimo sentido, el cosmos interior, ¡buff demasiado complejo!) que al final quedará resumida en puñetazos a la cara del contrario, bonita moraleja ¿no creen?.
Bandai, Atari y su desarrolladora, Dimps, se están poniendo las pilas en lo que a versiones de grandes clásicos del manga se refiere. Han visto claramente la formula del éxito y ahora están tocando el cielo. Y nosotros, videoadictos nostálgicos, disfrutamos de nuevo como antaño con estos videojuegos. Quizás no sea el mejor juego de lucha que tenga nuestra PS2, pero yo personalmente lo he disfrutado como si lo fuera. Veamos cuales son sus características más detalladamente.
Si hay un adjetivo que pueda describir a Saint Seiya: The Sanctuary en lo referente a su apartado gráfico, este sería peculiar. El primer contacto con este videojuego resulta chocante. Mi reacción al ver las primeras imágenes de este juego fue pensar: ¿de qué año es este juego? Y es que Saint Seiya posee un apartado gráfico bastante pobre en comparación a lo que nos tiene acostumbrado nuestra PS2 en sus últimos tiempos.
Haciendo la comparativa con DBZ Budokai 3 podemos encontrar innumerables diferencias. Posiblemente la más importante sea que para este juego basado en la serie animada, se ha decidido prescindir del uso del Cell Shading. Esta tecnología les dio grandes resultados en el juego de Dragon Ball, no obstante en Saint Seiya se ha optado por una técnica más conservadora. ¿Cuál es la razón por la que los chicos de Dimps optaran por esta opción? Parece ser que la razón principal reside en el aspecto de las armaduras. No se puede negar que la esencia de la serie (y por ende, también del juego) son las impactantes armaduras. La técnica del Cell Shading restaba espectacularidad a estas, de modo que se ha prescindido de ésta.
En definitiva, el resultado obtenido con las armaduras es espectacular, sobretodo en el caso de las armaduras de Oro, cuyo acabado es de lujo. Esto contrasta con el resto del aspecto gráfico del juego que presenta un aspecto bastante simplón y sencillo, con un número de polígonos no muy extenso y unas texturas simplistas. Los escenarios presentan también un aspecto excesivamente sencillo. La acción transcurre preferentemente en los templos de las 12 casas del Zodiaco. Los detalles de éstas no son demasiados. Cada casa tendrá su propia arquitectura, no obstante encontraremos pocas diferencias entre unas y otras. Además volveremos a encontrar unas texturas no muy ricas y un número de polígonos no demasiado elevado.
Sin embargo, pese a no poseer un apartado gráfico elogiable, Saint Seiya consigue algo muy importante, mantenerse fiel a la serie original con un apartado gráfico que nos hace recordar en todo momento las aventuras vividas en frente del televisor. Esto se consigue no solo con el aspecto del juego “in-game”, sino que también tiene mucho que ver los magníficos videos realizados con el motor del juego, ya sean en las animaciones de los ataques especiales o en los videos introductorias. Merecen la pena.
La música de Sanit Seiya: The Sanctuary nos transporta de lleno a la serie con unas melodías simples, al más puro estilo casiotone. Al principio uno puede llegar a pensar que la música del juego de Bandai no es digna de los tiempos que corren, posiblemente nos riamos incluso de esos sonidos que nos suenan a videojuego de los años 90. No obstante, pronto nos daremos cuenta de lo equivocados que estábamos.
Pese a ser una gama de sonidos bastante simple y arcaico, pronto nos veremos vibrando en las escenas de video del juego o durante los combates. Pese a la simplicidad de las melodías, estas consiguen trasportarnos, casi milagrosamente, de pleno a la acción. La combinación de animaciones y música crearán la ambientación perfecta para este juego. Parece mentira que con una banda sonora tan sencilla podamos meternos en la piel de los caballeros, viviendo sus aventuras de una forma tan emocionante.
Un punto que ayuda también a lograr esa maravillosa ambientación son las voces de nuestros personajes, que pese a que están en Francés, consiguen transmitir un énfasis poco visto en videojuegos. Es una pena que el doblaje no esté en castellano, aunque no se puede reprochar nada al que nos presenta el juego. Que ganas, que entrega, que fuerza. Lo único malo, es que no nos enteramos de nada y nos vuelve a tocar leer los subtítulos.
Nos encontramos ante un juego de lucha en 3D. Como todo buen juego de lucha tendremos un modo arcade donde enfrentarnos contra otros caballeros ya sean controlados por la CPU o por algún amigo que controle el segundo mando de nuestra PS2. Este modo puede estar bien durante un rato, pero no es suficiente. Un juego así requiere mucho más, y así es.
Entre los diferentes modos de juego que encontramos al principio de nuestra aventura (2 modos al comienzo), podemos encontrar este modo arcade y, además, el modo historia que nos traslada a la mítica batalla de las 12 casas. Todos aquellos que de jóvenes vieron la serie, reconocerán esta batalla por ser aquella en la que aparecían los carismáticos Caballeros de Oro. En este modo, tendremos que seguir la historia de Seiya y sus amigos a lo largo de las casas del zodiaco, hasta llegar al palacete del Pontífice. Intercalando escenas de video realizadas con el motor del juego de gran dramatismo y muy bien ambientadas con combates uno contra uno iremos avanzando en la aventura hacia el Pontífice. En esta modalidad iremos consiguiendo más personajes bloqueado al principio, que podremos ir utilizando después en los demás modos.
Durante la aventura de las 12 casas, además de ir descubriendo personajes, podremos desbloquear otra modalidad de juego y otros extras más dedicados a saciar el apetito de los más fanáticos. Esta modalidad a desbloquear, el Puño del Pontífice, nos propone ponernos en la piel de este último y evitar que los Caballeros de Bronce (bastante duros de pelar pese a nuestra superioridad) lleguen hasta nosotros y eviten nuestra conquista del mundo. A parte de estas modalidades de juego, tendremos también a nuestra disposición una gran colección de extras entre las que podemos encontrar las fichas personales de los personajes, fotos de los juguetes, sonidos originales, etc.
Durante las batallas entre caballeros, el momento en que nosotros tomamos el control de un caballero, podremos observar que, pese a encontrarnos ante un juego con una jugabilidad peculiar, se consigue transmitir perfectamente el espíritu de las peleas de la serie. Muy al estilo Budokai (aunque con notables diferencias) tendremos nuestra barra de vida y nuestra barra de energía. Para poder realizar nuestros poderes especiales de caballero tendremos que recargar nuestra barra de energía. Una vez ésta esté lo suficientemente llena, podremos realizar nuestros poderes manteniendo pulsado el botón de ataque especial. Cada personaje tiene un par o tres de ataques especiales, todo depende del tiempo que mantengamos pulsado dicho botón. Una vez activado el poder, comienza una animación en la que nuestro personaje realizará su ataque especial (recordemos: Meteoros de Pegaso, Lluvia de Diamantes, la Cólera del Dragón, … que recuerdos …). Por suerte, no está todo acabado para aquel que va a recibir el ataque. Si somos hábiles y pulsamos un botón determinado en el momento justo del ataque, podremos contraatacar con otro ataque especial, el que mueva los sticks analógicos más rápido ganará y realizará su ataque.
Además de los ataques especiales podremos realizar otros muchos combos de golpes en los que combinaremos puñetazos y patadas, como en cualquier videojuego de lucha digno. Otro aspecto interesante a destacar es que cuando un enemigo acaba con nuestra barra de vida, tendremos la oportunidad de volvernos a levantar y seguir luchando. Al igual que en la serie, cuando nos vencen comienza un periodo de reflexión, en el que nuestro caballero se debate entre rendirse y quedarse en el suelo o levantarse de forma heroica y continuar nuestra lucha por Atenea. De que nos levantemos o no depende de cuan rápidos seamos moviendo los sticks analógicos. Las primeras veces que nos tumben posiblemente no cueste mucho levantarse, pero luego comienza a hacerse realmente duro levantarse. Eso sí, si nos tumba un enemigo realizando su ataque especial, no tendremos la oportunidad de levantarnos y el combate habrá acabado.
Nos encontramos ante un juego divertido y adictivo, que no pasará inadvertido entre todos aquellos fanáticos de la saga. Todos aquellos que no tengan conocimiento de los Caballeros del Zodiaco puede que se encuentren ante un juego que no les aporte demasiado.
En la línea de DBZ Budokai, Saint Seiya puede resultar muy interesante para todos aquellos, que como yo, lo pasaron genial con la serie. Recordar esas viejas aventuras resulta sumamente interesante. Esperamos que Bandai y Dimps no se queden aquí y continúen también con la saga de videojuegos, mejorando sus puntos débiles y potenciando sus grandes posibilidades. Si se hizo con Dragon Ball, se puede también hacer con Saint Seiya. Esta entrega sabe a poco, queremos más y mejor. Calidad no le falta al título de Bandai, pero se puede mejorar. Esperemos que así sea y esta saga no caiga en el olvido.
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