Nuestros expertos han disfrutado a tope con GTA IV y le han dado la máxima nota en su análisis, algo que no es nada común.

Desde el principio, el principal objetivo que se propuso Rockstar con Grand Theft Auto IV fue el de ofrecer por primera vez auténtica experiencia de juego en alta definición. Durante su realización, decidieron hacer algo a lo que nadie se había atrevido antes: capturar con total exactitud la esencia de Nueva York, de manera que la ciudad donde se encuentra la sede de la compañía fuera también el lugar que estaban describiendo en el juego. Lo más importante era conseguir una recreación virtual tremendamente detallada de Nueva York que no solo estuviera llena de vida, sino que su entorno manifestase la sensación de estar habitado. Era imprescindible que esta experiencia interactiva se desarrollara en un mundo completamente vivo.
El equipo artístico de Rockstar North en Escocia, junto a un equipo de investigación de Nueva York, emprendieron la difícil tarea de concretar y definir la esencia de la ciudad para aplicarla al juego. En ningún caso debía limitarse a una recreación urbanística de Nueva York, sino extenderse a una reinvención fantástica y espiritualmente fiel a su esencia, de forma que la ciudad se convirtiera en el entorno digital perfecto para la superproducción que iba a desarrollarse en ella. Y esta ciudad se llamaría Liberty City. El resultado es un entorno de juego virtual que goza de un increíble nivel de detalle visual que rivaliza con la realidad. Se ha puesto el máximo cuidado en intentar recrear hasta el más mínimo detalle, por grande o pequeño que éste fuera, desde los relucientes rascacielos del centro de Manhattan hasta los desperfectos de una acera en Queens. Porque, para que el juego resulte interesante, los jugadores tienen que creer tanto en los personajes como en el mundo en el que éstos habitan.
No solo tenía que parecer que el mundo de Liberty City estaba vivo, sino que también tenía que sentirse como algo vivo. Esto se consiguió recurriendo a elementos visuales como la suciedad y la decadencia propias de los lugares habitados, mostrando los efectos de los años de uso y abuso. Pero también mediante la implementación en ese entorno de su propio sistema de cambios climáticos, de ambientes distintos para el día y la noche, de una población sensible a ambas cosas, junto a todas las modificaciones que el ser humano proyecta en el entorno de los edificios: miles de anuncios en vallas publicitarias y carteles en las fachadas de los edificios mostrando los nombres de cientos de marcas, e incluso un sistema de medios de comunicación donde no faltan ni la radio ni Internet, donde la gente pueda descubrir propuestas de ocio en las que emplear su tiempo libre. Para que la belleza del mundo tenga sentido, la gente tiene que divertirse. Nueva York es la ciudad más divertida del planeta, así que era prioritario que Liberty City fuera la ciudad digital más divertida jamás creada. Por eso está llena de entretenimientos para el visitante que quiere pasar un buen rato.
Para poder crear una ciudad con tantos detalles visuales y al mismo tiempo llena de vida, fue necesario emprender una investigación a un nivel desconocido hasta entonces. Además de los múltiples viajes de investigación realizados por el equipo artístico de Rockstar North y de las experiencias personales de sus miembros tras llevar años viviendo en Nueva York, Rockstar empleó un equipo dedicado en exclusiva a fotografiar y grabar en vídeo cada aspecto de la ciudad. No solo las fachadas de los edificios, las bocas de incendios y las calles y aceras, sino también los cambios de iluminación a lo largo del día y de la noche, los recorridos de los vehículos y los peatones durante el día, el entramado racial y social de barrios y distritos, los sonidos de las sirenas del puerto… Todos estos elementos se han combinado para crear un mundo plenamente integrado que parece siempre vivo, algo que no fue posible lograr en los juegos anteriores. Se entrevistó y consultó cada detalle a expertos locales para asegurarse de que Liberty City es un entorno que el jugador puede sentir como algo real.
Todos estos pasos eran necesarios no solo para recrear el entorno visual de Nueva York, sino para capturar su esencia y su energía en un mundo tridimensional. Un mundo que los jugadores pueden explorar encarnando al personaje protagonista del juego, el inmigrante Niko Bellic, mientras éste se abre camino por primera vez en la tierra de las oportunidades. Desde lo alto de un ático hasta el interior de un club nocturno ruso, los jugadores se verán inmersos en el mundo de Liberty City de un modo que jamás habrían imaginado que fuera posible.