Nota7/10 |
A favor+ ¡Una ciudad en mi bolsillo!+ La inclusión de nuevos edificios + Un completo y extenso tutorial |
En contra- Un apartado gráfico bastante pobre y con ralentizaciones- La precisión necesaria y los nefastos niveles de zoom |
Tras 18 años después del primer SimCity creado por Will Wright, Electronic Arts nos presenta SimCity DS, una adaptación de uno de los mejores juegos de la historia que ahora podremos disfrutar en nuestra Nintendo DS.
En SimCity DS volveremos a asumir el papel de un alcalde primerizo que tiene el deber de construir, desde cero, una hermosa y próspera ciudad. Para ello, nos encontraremos con viejos conocidos de las otras versiones para PC, como las áreas industriales, comerciales o residenciales, que tendremos que equilibrar sabiamente para sacarles el máximo jugo. También contaremos con la posibilidad de construir escuelas y universidades para aumentar el nivel cultural de la ciudad, comisarías para reducir el crimen, estaciones de bomberos, zoológicos, parques, estadios de fútbol...
Pero no todo se trata de construir y listo. Deberemos gestionar sabiamente el consumo eléctrico y renovar las instalaciones cuando sea necesario, establecer fuertes nexos de comunicación por medio de carreteras y vías de tren e, incluso, establecer el precio de los impuestos para sacar el máximo partido a cada una de las zonas (con cuidado, no vayan a ser demasiado caros y los ciudadanos no se lo puedan permitir).
Por suerte, para llevar a cabo esta epopéyica aventura, tendremos la ayuda de un asistente. En principio será una chica con aires de secretaria impertinente, pero podremos cambiarlo ajustándolo a nuestras necesidades por medio de un simple cuestionario de preguntas. Gracias a este asesor acudiremos a las citas que se presentarán en nuestro despacho y nos informará, anualmente, sobre los avances de la ciudad.
SimCity DS no deja de ser un remake del conocidísimo SimCity 3000, pero no por ello se ha quedado atrás y el salto a la portátil de Nintendo ha traído consigo que incorporase nuevas funcionalidades y elementos. Entre ellos están las nuevas catástrofes que amenazarán a nuestra ciudad, y que debemos evitar con ayuda de las opciones que brinda la Nintendo DS, como soplar para apagar un incendio o arrastrar con el Stylus a los ciudadanos que están siendo absorvidos por un OVNI. Electronic Arts ha decidido que tampoco estaría de más una renovación arquitectónica, y ha incluído nuevos edificios como la Estatua de la Libertad, el Big Ben e incluso el Castillo de Bowser (una frikada, todo sea dicho).
Desgraciadamente este aspecto técnico uno de los puntos flacos de este juego. Mientras que los menús y los personajes que aparecen durante el juego, como los asesores o las visitas que acuden a nuestro despacho, cumplen a la perfección con su papel aportando color y unos sprites adorables, los gráficos de nuestra ciudad se verán con poco detalle, extrañamente difuminados, mal recortados y sin vida.
Lo peor es que parece que el propio juego no puede con sí mismo. Así, cuando llevemos un tiempo jugando y nuestra ciudad se haya expandido un poco (menos de un cuarto de pantalla) empezaremos a sufrir serias ralentizaciones que nos incomodarán a la hora de mover la pantalla por la ciudad.
Aún así, resulta curioso ver toda esa cantidad de edificios y monumentos que, aún con las pegas descritas anteriormente, se pueden diferenciar sin problemas los unos de los otros.
Las melodías que nos brinda esta versión portátil de SimCity, se ajustan perfectamente a las que antaño nos han obsequiado a lo largo de la historia de esta saga. Obviamente no son melodías que se nos queden grabadas en la cabeza y vayamos a tararear a lo largo del día, pero son lo suficientemente agradables y variables como para no cansarnos durante las largas horas de vicio que nos acompañarán mientras hagamos nuestro papel de alcalde.
Los efectos de sonido al colocar un edificio, o al ser alertados por algún evento, están bien escogidos y aportarán un poco de frescura mientras observamos cómo aumenta nuestra urbe.
Este es, quizás, el aspecto más descuidado de SimCity DS. Y es que llevar un juego de estas características a una consola es más que difícil, por mucho uso que puedas hacer usa de una herramienta tan apropiada como es el Stylus.
Los iconos de los menús, aunque están bien definidos y aportan la información necesaria como para saber a qué se refiere cada uno, son tan sumamente pequeños que tendremos que contar con el pulso de un cirujano si queremos acertar a la primera con el lápiz de la portátil de Nintendo. Además, a la hora de construir elementos de nuestra ciudad, los escasos dos niveles de zoom (uno demasiado lejano y el otro demasiado cercano) que nos aporta el juego nos dificultarán seriamente el poder crear carreteras rectas o manzanas a larga distancia (normalmente lo que tendremos que hacer es usar el zoom próximo e ir rellenando poco a poco, lo que resulta bastante tedioso).
Cuando hagamos doble clic con el Stylus sobre un edificio podremos ver las características y el estado de dicha construcción, algo que viene de maravilla si se trata de una central energética ya que tendremos que renovarla si le quedan pocos años de vida. Pero hasta este proceso se ve truncado debido a una lenta respuesta (que va in crescendo a medida que avanza la ciudad) que, algunas veces, hará que, impacientemente, volvamos a hacer clic lo que anulará el doble clic anterior.
Aún así, con un poco de paciencia, estas pegas se solventan gracias a que siempre que editemos algún aspecto de nuestra ciudad, ya sea edifiar nuevas construcciones o modificar impuestos, entraremos en un modo de pausa, por lo que podremos tomarnos el tiempo que queramos hasta que quede todo tal y como deseemos. Afortunadamente, EA ha incorporado un sistema para solventar los errores a la hora de construir cualquier elemento, lo que nos permitirá deshacer la última edición que hayamos hecho sobre nuestra ciudad (y por un módico precio también podremos destruir lo que hayamos construido con anterioridad).
En cuanto al tema de la dificultad, SimCity DS es un juego que ofrece un desafío a cualquier jugador, y es que administrar una ciudad no es tan fácil como parece. Entre las quejas de los ciudadanos, las gestiones de la electricidad, los impuestos, el agua y, para colmo, los desastres naturales, estaremos más que estresados desde que empecemos la partida hasta que, desquiciados, apaguemos la consola y nos dediquemos a otra cosa. Para aliviar un poco la tensión de alcaldes primerizos, Electronic Arts ha incluído en el propio juego un extenso y completo tutorial con el que aprenderemos todos los entresijos necesarios para llevar a cabo nuestra gestión. Todo un punto a favor.
SimCity siempre ha sentado un precedente en juegos de simulación, y esta versión de Nintendo DS no se queda atrás. Tras jugar un tiempo y apagar la consola, todavía estaremos pensando en algunos elementos del juego para, la próxima vez que carguemos la partida, seguir a cabo esa estrategia e intentar llevar a cabo la mejor y más grande ciudad del mundo (obviamente, en esta ciudad no puede faltar el Castillo de Bowser).
Aunque hace falta acostumbrarse al control y los gráficos no son dada del otro mundo, SimCity puede mantenernos distraídos estemos donde estemos y contemos con el tiempo que contemos.
En Yahoo! Juegos hay mucho más:
» Blog de juegos: Línea directa con los expertos. » Mira vídeos de juegos: Mass Effect y muchos más... » Descarga videojuegos: Painkiller, Tomb Raider o Prey. » Ultimos especiales: Singstar Next Gen, Trauma Center y más. |
Artículo provisto por 
Más en Canaljuegos: Foros.
|
|
|||||||
Haz clic para ver las 1 ofertas Sim City DS de 1 tiendas