Nota8.2/10 |
Gráficos8.5 Sonido8.5 |
Diversión8 Jugabilidad8 |
La saga
Desde entonces, hemos visto ya dos entregas de la serie salir al mercado para la portátil de doble pantalla:
Uno de los defectos que, probablemente, podamos achacar rápidamente a la presente entrega de la saga Modern Warfare para portátil es la corta duración de su modo campaña, aunque, ciertamente, nos sorprenderá gratamente por su desarrollo y puesta en escena. Nos meteremos en la piel del sargento Patrick ONeill y, en todo momento junto a un pequeño comando formado por otros dos combatientes, deberemos de enfrentarnos a toda una trama de contrabando de armas y terroristas varias, salpimentando la situación con alguna que otra arma nuclear en manos de un tiránico príncipe de Oriente Medio.
La verdad es que las misiones son muy lineales, y los enemigos aparecerán de manera estrictamente calculada dentro del discurso del juego: esto es, no se comportarán como personas humanas normales, sino que esperarán hasta que pisemos sobre la zona programada para entrar en acción y dispararnos, apareciendo, por otra parte, siempre desde los mismos puntos y comportándose siempre, más o menos, de la misma manera. La inteligencia artificial de nuestros enemigos, en este sentido, no es de lo mejorcito que hayamos visto, aunque sin duda ha mejorado considerablemente respecto a las anteriores entregas de la saga en portátil: en esta ocasión, los enemigos correrán a esconderse si les disparamos, y en ocasiones (sobre todo cuando nos encontremos con varios enemigos en pantalla) no pondrán las cosas bastante difíciles.
La inteligencia artificial de nuestros compañeros de equipo responde, más o menos, a un comportamiento similar al de nuestros oponentes, aunque, ciertamente, nos servirán de mucha ayuda, sobre todo cuando estemos ocultos recuperando salud después de recibir algunos impactos de bala y estemos rodeados de enemigos: en estas ocasiones, serán nuestros compañeros de equipo los que no dejarán acercarse a los enemigos hasta nuestra posición, disparando sin cuartel y, misteriosamente, nunca perdiendo la vida en el intento. Otro cantar es nuestra situación dentro del conflicto: en caso de que nos pongamos al descubierto en el terreno de combate, seremos un blanco fácil y, por tanto, muy vulnerables a los disparos enemigos, los cuales no podremos sostener por más de algunos segundos.
En caso de recibir daño, no tendremos una barra de salud que nos indique cuánto más podremos soportar sin caer, sino que la pantalla se irá poniendo roja a medida que vayamos perdiendo vida. Si nos ocultamos rápidamente, recuperaremos salud y podremos salir al enfrentamiento como nuevos. En caso contrario, perderemos la vida y resucitaremos desde el último punto de salvado sobre el que hayamos pasado en el nivel en el que nos encontremos. El diseño de los niveles, sin duda, es notable, aunque un tanto lineal. Pese a todo, el realismo y detalle con el que han sido tratados los diferentes escenarios (que van desde estaciones petrolíferas hasta terrenos en medio de las laderas de una montaña) nos sorprenderán, y mucho, dejando constancia del cuidado con el que se ha desarrollado el apartado técnico del juego.
La acción, pese a ser bastante lineal, nos enfrentará a situaciones de combate bastante interesantes, con un buen número de enfrentamientos tanto en campo abierto como dentro de diferentes edificios. En campo abierto, podremos enfrentarnos con multitud de enemigos a la vez, sin que el juego sufra ningún tipo de ralentización y sin que la tasa de imágenes por segundo se resienta por ello. Los enfrentamientos dentro de edificios requerirán un poco más de táctica y estrategia, ya que, generalmente, los enemigos nos esperarán agazapados detrás de objetos o detrás de alguna puerta. Sin duda, una granada en un espacio cerrado resultará mucho más peligrosa para nuestra salud, por lo que deberemos de ir con mucho más cuidado.
Pero, aparte de la acción bélica propiamente dicha, el juego cuenta con cierta variedad de opciones jugables dentro de la misma campaña: de vez en cuando, deberemos de adentrarnos en algún que otro minijuego, los cuales nos servirán para, entre otras cosas, piratear diferentes sistemas informáticos (en un juego que nos recordará muchísimo al clásico Master Mind, juego de lógica y memoria en el que deberemos de adivinar la localización y posición de tres dígitos en una serie), dirigir la colocación de una serie de satélites o poner explosivos en diferentes estructuras. Por otra parte, tendremos que conducir algún que otro vehículo, así como también nos encontraremos disparando desde la torreta de un vehículo blindado en una espectacular escena de huida. La variedad está servida, sin duda, y pese a que la campaña principal es corta, no es en absoluto monótona ni aburrida.
Controlaremos las acciones de nuestro personaje con un uso combinado de la pantalla táctil y los botones y cruceta de nuestra consola, de manera similar a como lo hiciéramos en otros títulos de acción en primera persona de la portátil. Tendremos una mirilla a nuestra disposición, que marcará nuestro apuntado, y que manejaremos con el lápiz táctil. Esta mirilla desaparecer cuando corramos por el terreno, presionando dos veces arriba en la cruceta de control, dando un punto más de realismo a todo el asunto. Por otra parte, nuestro apuntado mejorará mucho si nos agachamos, presionando dos veces abajo en la cruceta, y podremos aumentar nuestra precisión (aunque limitando nuestra capacidad de movimiento) presionando sobre el icono de apuntado en la pantalla táctil.
A través de la pantalla táctil cambiaremos de armas (podremos llevar dos cada vez, debiendo intercambiarlas por otras en caso de que queramos recoger alguna sobre el terreno de juego), así como de granadas. Cada vez que podamos interactuar con algún elemento del entorno, deberemos de presionar, a su vez, sobre el icono dispuesto en la pantalla inferior para tal efecto. La verdad es que, en general, el juego se controla divinamente, aunque al principio puede costarnos controlar todas las opciones en la pantalla táctil. Dispararemos con los botones laterales y, en caso de que seamos zurdos, los controles de movimiento pasarán a los botones frontales de la consola.
Aparte de la campaña principal de juego que, como ya hemos dicho, es un tanto corta,
También contaremos con un suculento modo multijugador, tanto mediante la conexión local como a través de la conexión a internet de nuestra consola, con varias modalidades del juego, entre las que encontraremos los clásicos combates por equipos o el sempiterno capturar la bandera. Las partidas en multijugador podrán ser de hasta seis combatientes, cada uno con su correspondiente copia del juego, eso sí. En caso de que juguemos por internet, nos percataremos de que el juego tarda mucho tiempo en buscarnos compañeros para jugar en conjunto, cosa que puede llegar a desesperarnos un poco. Aún así, el sistema de juego en multijugador se conserva magníficamente, no perdiendo ni un ápice de fluidez respecto a la acción individual, convirtiéndose, así, en una de las mejores bazas del título.
Sin duda, a nivel técnico, Modern Warfare: Mobilized es el mejor título de la saga dentro del catálogo de la portátil. Las animaciones y los diseños de los personajes han sido muy notablemente desarrollados, dando una percepción general de las diferentes escenas de acción de bastante realismo, pese a las limitaciones de la portátil. Por otro lado, la variedad de escenarios, así como la variedad de situaciones, nos dan una percepción del entorno desde muchos puntos de vista diferentes, aunque siempre nos sorprenderán por el mimo con el que tanto edificios como escenarios a campo abierto han sido tratados. Pese a todo, es una lástima que el juego sea tan lineal, ya que los diferentes entornos hubieran dado mucho más de sí a nivel estratégico en caso de que los enemigos hubieran desarrollado diferentes patrones de comportamiento para cada partida.
La banda sonora y los efectos de sonido, por otra parte, son de excelente factura, y en todo momento nos dará la impresión de estar dentro en un auténtico conflicto bélico gracias a la inmersión sonora que consigue el juego con tanto ruido de disparos, explosiones, así como por los diálogos y expresiones de nuestros compañeros de equipo, los cuales irán comentando la jugada dentro de la acción del juego, como si de la realidad se tratase. Eso sí, lamentablemente, tanto las voces como los textos del juego los encontraremos en inglés, cosa que, ciertamente, resulta un tanto fastidiosa para los que no conocen el idioma.
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